
La fibromialgia es una enfermedad crónica caracterizada por dolor musculoesquelético generalizado, fatiga, problemas de sueño y alteraciones emocionales. En medicina occidental, el objetivo principal es aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.
Los diagnósticos se basan en criterios establecidos por el Colegio Americano de Reumatología. El tratamiento incluye una combinación de educación del paciente, ejercicio físico regular, técnicas de manejo del estrés y, en algunos casos, medicación como antidepresivos (amitriptilina, duloxetina) o moduladores del dolor (pregabalina). Es fundamental el trabajo multidisciplinar, donde médicos de familia, reumatólogos y fisioterapeutas colaboran para un seguimiento personalizado. La fibromialgia aún representa un reto para la neurociencia moderna, ya que no existe un marcador biológico claro, lo que hace imprescindible un abordaje individualizado.
Aunque la causa sigue siendo desconocida, la aceptación del paciente, el apoyo emocional y un tratamiento personalizado desde la medicina occidental son clave para vivir mejor con fibromialgia.
Fuentes:
